¿Tienes que impartir ponencias? Trucos para ser un gran orador

Solo necesitamos unos segundos para diferenciar a un gran orador de un conferenciante mediocre. No tenemos que escuchar la charla completa; su manera de subir al escenario, su actitud corporal en esos primeros instantes de silencio y sus primeras dos frases son suficientes para cautivar al público asistente durante el resto de la ponencia.

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